Laudes

ORACIÓN DE LA MAÑANA

Guía: Dios mío, ven en mi auxilio.

Todos: Señor, date prisa en socorrerme.

Guía: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. 

Todos: Como era en el principio, ahora y siempre,  por los siglos de los siglos. Amén.

Himno

Rezamos todos juntos: 

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima propicia de la Pascua. 

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables unió con nueva alianza. 

Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta. 

«¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada, 

los ángeles testigos, sudarios y mortaja. ¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza! 

Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda; allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.» 

Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda. 

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa. Amén. Aleluya. 

Salmodia 

Guía: Cristo ha resucitado y con su claridad ilumina al pueblo rescatado con su sangre. Aleluya. 

Salmo 62,2-9
El alma sedienta de Dios 

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, 

mi alma está sedienta de ti; 

mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua. 

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. 

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,

y mis labios te alabarán jubilosos. 

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo; 

mi alma está unida a ti, 

y tu diestra me sostiene. 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo 

como era en el principio, ahora y siempre, 

por los siglos de los siglos. Amén. 

Todos: Cristo ha resucitado y con su claridad ilumina al pueblo rescatado con su sangre. Aleluya.

Guía: Ha resucitado del sepulcro nuestro Redentor; cantemos un himno al Señor, nuestro Dios. Aleluya. 

Daniel 3,57-88.56
Toda la creación alabe al Señor

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor, 

ensalzadlo con himnos por los siglos. 

Ángeles del Señor, bendecid al Señor; 

cielos, bendecid al Señor. 

Aguas del espacio, bendecid al Señor; 

ejércitos del Señor, bendecid al Señor. 

Sol y luna, bendecid al Señor; 

astros del cielo, bendecid al Señor. 

Lluvia y rocío, bendecid al Señor; 

vientos todos, bendecid al Señor. 

Fuego y calor, bendecid al Señor; 

fríos y heladas, bendecid al Señor. 

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor; 

témpanos y hielos, bendecid al Señor. 

Escarchas y nieves, bendecid al Señor; 

noche y día, bendecid al Señor. 

Luz y tinieblas, bendecid al Señor; 

rayos y nubes, bendecid al Señor. 

Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos. 

Montes y cumbres, bendecid al Señor; 

cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor. 

Manantiales, bendecid al Señor; 

mares y ríos, bendecid al Señor. 

Cetáceos y peces, bendecid al Señor; 

aves del cielo, bendecid al Señor. 

Fieras y ganados, bendecid al Señor, 

ensalzadlo con himnos por los siglos. 

Hijos de los hombres, bendecid al Señor 

bendiga Israel al Señor. 

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; 

siervos del Señor, bendecid al Señor. 

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor; 

santos y humildes de corazón, bendecid al Señor. 

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor, 

ensalzadlo con himnos por los siglos. 

Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo, 

ensalcémoslo con himnos por los siglos. 

Bendito el Señor en la bóveda del cielo, 

alabado y glorioso y ensalzado por los siglos. 

Todos: Ha resucitado del sepulcro nuestro Redentor; cantemos un himno al Señor, nuestro Dios. Aleluya. 

Guía: Aleluya. Ha resucitado el Señor, tal como lo había anunciado. Aleluya. 

Salmo 149
Alegría de los santos 

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 

que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. 

Alabad su nombre con danzas, 

cantadle con tambores y cítaras; 

porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. 

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos: 

para tomar venganza de los pueblos 

y aplicar el castigo a las naciones, sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro. 

Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles. 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo 

como era en el principio, ahora y siempre, 

por los siglos de los siglos. Amén. 

Todos: Aleluya. Ha resucitado el Señor, tal como lo había anunciado. Aleluya. 

Lectura breve                  Hch 10,40-43 

Dios resucitó a Jesús al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que él había designado; a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados. 

Todos: Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Aleluya. 

Cántico evangélico 

Guía: Muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Aleluya.

Rezamos todos juntos: 

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, 

porque ha visitado y redimido a su pueblo, 

suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo,

según lo había predicho desde antiguo, 

por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos 

y de la mano de todos los que nos odian; 

realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, 

recordando su santa alianza

y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor, 

arrancados de la mano de los enemigos, 

le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días. 

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, 

porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,

anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. 

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, 

nos visitará el sol que nace de lo alto,

para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, 

para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo 

como era en el principio, ahora y siempre, 

por los siglos de los siglos. Amén. 

Todos: Muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Aleluya.

Preces 

Guía: Oremos a Cristo, autor de la vida a quien Dios resucitó de entre los muertos, y que por su poder nos resucitará también a nosotros, y digámosle: 

Todos: Cristo, vida nuestra, sálvanos.

Cristo, luz esplendorosa que brillas en las tinieblas, rey de la vida y salvador de los que han muerto, 

— concédenos vivir hoy en tu alabanza.

Señor Jesús, que anduviste los caminos de la pasión y de la cruz, 

— concédenos que, unidos a ti en el dolor y en la muerte, resucitemos también contigo. 

Hijo del Padre, maestro y hermano nuestro, tú que has hecho de nosotros un pueblo de reyes y sacerdotes,

— enséñanos a ofrecer con alegría nuestro sacrificio de alabanza.

Dirige tu mirada de bondad sobre los enfermos y los que sufren, que has asociado a tu cruz, 

— para que sientan en consuelo de tu presencia en la resurrección. 

Rey de la gloria, esperamos anhelantes el día de tu manifestación gloriosa, 

— para poder contemplar tu rostro y ser semejantes a ti.

Digamos ahora, todos juntos, la oración que nos enseñó el mismo Señor: Padre nuestro… 

Oración final

Señor Dios, que en este día nos has abierto las puertas de la vida por medio de tu Hijo, ven- cedor de la muerte, concede a los que celebramos la solemnidad de la resurrección de Jesucristo, ser renovados por tu Espíritu, para resucitar en el reino de la luz y de la vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

Todos: Amén. 

Guía: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Todos: Amén.