Viernes Santo

CELEBRACIÓN DEL VIERNES SANTO

En este día la Iglesia celebra la gloriosa Pasión de Jesús, Su Muerte victoriosa. Este día está centrado todo él en la Cruz del Señor. Pero no con aire de tristeza, sino de celebración: la comunidad cristiana proclama la Pasión y adora su Cruz como primer acto del Misterio Pascual. Recordándonos el color rojo que es propio del martirio para el Primer Mártir y no morado como en las exequias.

El Señor está firmemente clavado en la Cruz. Ahí se cumplirá el plan de Dios para redimir a los hombres. Lo que había sido un instrumento infame y deshonroso, se convertía en el árbol de la vida y escalera de la Gloria. Una honda alegría le llenaba el extender los brazos sobre la Cruz, para que supiéramos los hombres que así tendría siempre los brazos para los pecadores que se acercaran a Él: abiertos.

Es día de ayuno y abstinencia (precepto que este año deberíamos cumplir con un cuidado especial), el ayuno o al menos la austeridad en la comida deberían prolongarse también el sábado santo (SC 110).

Pero no es sólo un signo penitencial; sino un ayuno esperanzado que desembocará en la alegría de la resurrección. ¡Cuánto más necesario puede ser en este tiempo de pandemia!

Un aspecto de este ayuno es la ausencia de celebraciones sacramentales en estos dos días y la austeridad litúrgica. Según una antiquísima tradición, la Iglesia no celebra los sacramentos en este día ni el siguiente. El altar está completamente desnudo, sin cruz, sin candelabros, sin manteles. La comunidad ora, celebra la Pasión y la Cruz, se reúne par la meditación y la contemplación, pero no celebra sacramentos.

En este día que de por sí ayuna de Eucaristía, y en el recogimiento de los hogares, os invitamos especialmente a vivir con intensidad cada oración y cada momento.

Puede seguir usándose la oración de las “Horas de la Pasión”, presentado al final del Jueves Santo, y pueden añadirse la celebración de las Laudes, la adoración de la Cruz, participar del Via-Crucis con el Santo Padre en Roma o rezarlo particularmente. Incluimos en este documento uno, acompañando a María en el momento de la Pasión de Jesús.