III Domingo del tiempo ordinario
Se estableció en Cafarnaún, para que se cumpliera lo dicho por Isaías. (Mt 4, 12-23)
Mateo es el evangelista escriba que narra a Jesús subrayando el cumplimiento de las Escrituras del Antiguo Testamento. Por eso, para contar el comienzo de la predicación de Jesús, recuerda la promesa del profeta Isaías sobre Galilea, este lugar periférico y fronterizo, casi olvidado, al que le llegará una luz. San Pablo nos recuerda la importancia de la unidad entre nosotros y cómo Dios había escogido a gente que no contaba para formar parte de aquellas primeras comunidades con las que fue creciendo la iglesia. Jesús quiere establecer relaciones familiares y fraternas, por eso les llama de dos en dos como hermanos que son. La palabra de Dios quiere iluminar nuestras oscuridades para que nos encontremos con su amor.