VI Domingo del tiempo ordinario
Así se dijo a los antiguos; pero yo os digo (Mt 5, 17-37)
Somos capaces de hacer el bien si seguimos el camino interior de la sabiduría, una sabiduría que viene de Dios y que el mundo olvida. Esta sabiduría es el mismo Jesús en persona. Jesús no trae una nueva enseñanza, sino que con autoridad revela el verdadero sentido de la enseñanza de Dios dada a través de Moisés. Si el mandamiento dice no matarás, Jesús nos dice que para no llegar a ello tenemos que empezar mucho antes. Se trata de frenar toda forma de agresividad y de ira antes de llegar a la violencia, y se trata también de frenar la lengua, pues también se puede matar con la palabra. Jesús nos pide que nos abstengamos de toda forma de violencia empezando por nuestros sentimientos y nuestros labios. Contemplamos a Jesús como Sabiduría de Dios, solo a través de él puedo conocer a Dios y conocerme a mí mismo.