Bautismo del Señor
Se bautizó Jesús y vio que el Espíritu de Dios se posaba sobre él (Mt 3, 13-17)
El profeta Isaías anunció la venida de un Mesías que implantaría la justicia en toda la tierra, pero no con la fuerza sino con la humildad y el servicio. Esta justicia y esta paz anunciada se cumplen en Jesucristo, el Hijo amado y predilecto de Dios que sigue un camino de humildad y entrega total. Es ahora cuando va a manifestarse la luz que los magos de Oriente habían encontrado en el portal de Belén: Jesús es el Hijo amado que a través del bautismo nos hace hijos de adopción a través de la unción del Espíritu Santo; y renovando nuestro bautismo nos sentimos seguidores de Jesús en su iglesia, identificados con su misión a los más pobres y a los que sufren.