III Domingo de Pascua
Lo reconocieron al partir el pan. (Lc 24, 13-35)
No somos seguidores de una idea sino de una persona en la que confiamos. Jesús resucitado nos lleva a una relación viva con él a través de la eucaristía, y de los hermanos. La fe en la resurrección nos invita a sentirnos renovados y rejuvenecidos en el espíritu. Jesús ha vencido y nosotros venceremos con él, por eso Jesús resucitado sale a nuestro encuentro y nos explica las Escrituras. Que la contemplación de Jesús resucitado en medio de su Iglesia a través de la Eucaristía nos lleve a ser como aquellos dos caminantes desencantados. Que sepamos encontrarnos
en nuestras eucaristías, en oración y adoración; buscando el encuentro con Cristo resucitado, y pidiendo por el mundo, por la paz, por la unidad, por la justicia, por los pobres y necesitados con
los que compartimos.